Por la mañana y luego del desayuno respectivo abordamos el bus para dirigirnos al centro de Barcelona. Hacia mucho frio asi que procuramos abrigarnos con ropa gruesa, aun asi la nuestros rostros sentian la pegada de un aire muy parecido al frio serrano. El bus nos dejó muy cerca del puerto, donde se erige el monumento a Cristobal Colon y donde inicia el paseo de La Rambla. Recibimos unas cuantas intrucciones y nos dejaron a nuestro libre albedrío aquella mañana. Sarita y yo teniamos la mañana libre en Barcelona.
Nos recomendaron el mercado de la Boqueria, asi que alla nos dirigimos. No era nada del otro mundo, pero si llamaba mucho la atencion el orden, la variedad de productos y la limpieza. Seguimos caminando por el paseo y lo que mas sorprendia era la arquitectura. Llegamos a la Sagrada Familia, un templo inconcluso por mas de un siglo ideado por Gaudí, cuya arquitectura se erigia imponente frente a nuestros ojos. Luego, con mapa en mano (para no perdernos), caminamos hasta los restos de un muro romano dentro de la ciudad.
El frio iba cediendo de a pocos. Sarita y yo entramos a un cafe dentro de una gran plaza adornada por arcos similares a los de nuestra plaza mayor. La nota vergonzosa la pase cuando el cafe que tomaba lo termine por derramar sobre el mantel blanco de la mesa. Afortunadamente los mozos no vieron mi lapsus, quiza me hubieran cobrado “la molestia”.
Salimos de la plaza con direccion al monumento de Colon y nos dimos cuenta que aun teniamos tiempo libre, asi que nos dirigimos al puerto. En los muelles se podia divisar una innumerable cantidad de botes, algunos pequeños, otros medianos, todos con pinta de ser lujos interiormente tal como su apariencia exterior. El sol ya se dejaba sentir asi que caminar con el mar de Barcelona frente a nuestros ojos y tomados de la mano fue una buena instantanea que nunca olvidaremos. Llegado el momento regresamos al bus, no sin antes tomarnos las fotos respectivas en el enorme monumento en honor al descubridor de America.
Pasado el mediodia, ya en el bus, nos dirigimos con direccion a tierras galas. Nos despedimos de tierras catalanas, y aunque me quedaron las ganas por conocer el Camp Nou, la sensacion de que el viaje quedaba muy corto empezo a dejarse sentir inmediatamente estabamos proximos a dejar tierras españolas. En realidad era muy poco el tiempo que disponiamos para conocer ciudades tan importantes y con mucho por ofrecer al turista. Bien dice el dicho: "de lo bueno poco"
Llegamos a Niza en plena tarde, con el bus hicimos un breve recorrido tipo city tours en direccion al hotel. Al llegar al hotel este quedaba en una zona un tanto alejada del centro de la ciudad, pero muy moderna en el tipo de construcciones. Nos registramos en el hotel y decidimos no salir por la noche. Habiendo tenido buenos dormitorios, en buenos hoteles las noches anteriores, se podria decir que hasta aqui el mejor hotel que nos toco fue el de Niza. Con todas las comodidades, incluso nuestro dormitorio tenia servicio de internet en la TV, cosa que sirvió para conectarnos al correo y revisar el Facebook. Sarita supo sacar provecho del internet y contesto a todos los saludos que le habian hecho por su cumpleaños.
Fue una de las mejores noches la de Niza, el clima no era tan frio y estabamos muy animados porque todo lo que habiamos vivido hasta el momento ya daba por buen pagado nuestro viaje, sin embargo esto aun recien empezaba. Lo mejor de todo es que ambos la pasabamos muy bien.
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